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Judicial

Judicial (393)

Nada que termina la historia Colmenares

La misma jueza que determinó absolver a Laura y Jessy por la muerte de Luis Andrés Colmenares, decidió abrir investigación contra los bomberos que fueron a buscar a Colmenares la primera vez. Serán acusados por falso testimonio y fraude.

Paula Astrid Jiménez, la misma juez que decidió absolver a Laura Moreno y Jessy Quintero del caso Colmenares, ordenó investigar al primer grupo de bomberos que acudió a atender la búsqueda de Luis Andrés, por los delitos de falso testimonio y fraude procesal.

Según Paula, hubo negligencia por parte del cuerpo, que desencadenó en la muerte de Colmenares. "Laura Moreno no era la rescatista sino los bomberos; ellos estaban en posición de garante frente a la vida de quien buscaban. Y fueron negligentes, no entraron al túnel la madrugada de los hechos" dijo la jueza 11 de conocimiento de Bogotá. Para ella, los bomberos fueron negligentes, omitiendo sus labores de rescate. Viendo las pruebas de esa noche, se dio cuenta que ellos hicieron una pequeña búsqueda que duró un poco menos de 30 minutos y se precipitaron a asegurar que Luis no se encontraba en el lugar. "Se pregunta esta juzgadora: ¿qué tipo de búsqueda hicieron? La respuesta es que la búsqueda en la que participó Peña fue superficial y mediocre puesto que solamente le dedicaron a la desaparición de una persona del caño de seis a siete minutos y como se vio nunca lo cruzaron y se fueron sin más. Los bomberos si tenía un deber de garante y eran los encargados de la búsqueda" dijo Jiménez. Esto alimenta la versión de falta a la verdad en el desarrollo del juicio. Por ejemplo, Isaías Lizarazo dijo en el primer interrogatorio que en esa madrugada no había llovido, sin embargo en el contrainterrogatorio afirmó que sí.

También determinó que durante la fiesta no hubo ningún tipo de altercado entre Luis Andrés con Laura y Jessy. En las interceptaciones telefónicas hechas a las jóvenes en la noche de la muerte no hubo prueba alguna de homicidio, las llamadas solo trataban sobre la vida privada de las jóvenes. Por estos motivos concluyó que la muerte del joven Colmenares había sido un accidente.

Desmantelaron ‘La Fortaleza’ en Bogotá

En el edificio, ubicado justo detrás de recién clausurado ‘El Castillo’, se hallaron caletas, armas y grandes cantidades de estupefacientes.

Por: Samuel Nieto

En un operativo sorpresa por parte de la Policía de Bogotá, se desmanteló una olla de micro tráfico de estupefacientes que funcionaba dentro de un edificio de cinco pisos, detrás del extinto burdel El Castillo, en zona de tolerancia el barrio Santa Fe, en el centro de la capital. El sitio era reconocido por miembros de la comunidad, quienes lo conocían como ‘La Fortaleza’.

Hombres del Grupo de Operaciones Especiales de Seguridad (GOES) ingresaron armados a la edificación, ya que había un fuerte rumor que las personas que se encontraban dentro podían estar armadas y listas para la ofensiva. Dentro del edificio encontraron a mujeres que ejercían como prostitutas, gran cantidad de habitaciones en total abandono donde primaba el mal olor, la falta de luz y los roedores estaban como principales inquilinos. Los integrantes de GOES también rompieron una pared dentro de la locación. Allí dentro, se encontraban consumidores y habitantes en condición de indigencia consumiendo sustancias psicoactivas en condición de desamparo completo y hacinamiento. Tanto así que las autoridades calificaron la situación como inhumana.

No sólo había adultos allí. Varios menores de edad fueron rescatados del lugar y puestos en manos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para iniciarles el proceso de reintegración.

Dentro del sitio, se capturaron a doce personas. Estos individuos hacían parte de una banda criminal, y su principal objetivo era distribuir droga por todo el centro de la ciudad. Diversas caletas, además de armas y dosis de estupefacientes fueron incautadas en el lugar.

Era un sitio de vacunas (extorsiones). Hace como mes y medio tumbaron la puerta y sacaron a la gente que estaba allá, pero a los cuatro días ya estaba funcionado de nuevo, con la venta de droga” dijo un residente el lugar que prefirió quedar bajo el anonimato por seguridad a un canal local. La comunidad se manifestó y le hizo un llamado a las autoridades distritales para que no los dejen solos en la zona. Según ellos, no es la primera vez que el lugar era intervenido. Dos meses antes, la Policía había intervenido el lugar, solo que por abandono y falta de vigilancia los delincuentes y el consumo retomaron el edificio.

Modus Operandi

Según los vecinos, la mafia tenía sus propios campaneros, que eran los encargados de esperar a que los adictos se acercaran para llevarles la droga desde el edificio y así evitar que entraran al recinto.

¿Injusticia en la justicia por el caso Colmenares?

No se sabe para qué lado está la balanza de la justicia colombiana, lo que sí se sabe es que no lo estuvo para la familia Colmenares. Y esto genera interrogantes, como por ejemplo, ¿Es necesario el dinero y el poder para tener justicia?, ¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para conseguir al responsable de la muerte de Luis Andrés Colmenares?. Tanto tiempo para recibir una respuesta que hace la mayor de la preguntas, ¿Quién mató o cómo murió Colmenares?

Las respuestas tendrán que esperar, por lo menos así lo muestra la justicia colombiana, que dejó absueltas a Laura Moreno y Jessy Quintero, como responsables de omisión, en el primer caso y por encubrimiento en el segundo, de la muerte del joven estudiante de la Universidad de Los Andes. La decisión fue dada en un hecho inusual por el Juzgado 11 de conocimiento de Bogotá,  en Palo Qumao, quien antes de la decisión pidió calma a los presentes; testigos y los padres y hermano de Colmenares, pues Moreno y Quintero no asistieron por “condiciones de salud”.

“Las partes que no estén de acuerdo con la sentencia, saben que tienen derecho apelación”, refirió la juez, Paula Jiménez.

Hasta ahora, con los tres presuntos responsables del homicidio del joven Luis Andrés Colmenares, puestos en libertad, solo se conoce, por parte de las autoridades que sí hubo un homicidio, pero no las pruebas para condenar a las dos jóvenes universitarias por esos hechos.

Jugando con el dolor

Y se caen las alas de la esperanza de la familia Colmenares, que a voz de su madre, Oneida Escobar, no veía a estas jóvenes como las autoras de lo que ellos aseguran fue un homicidio, sino como cómplices, como conocedoras de las verdaderas manos del crimen.

Su madre manifestó su molestia por la decisión tomada por parte de las autoridades, pero reconoció que ya estaban preparados para esto que venía, sin embargo manifestó que, “la justicia en Colombia es terrible. ¿Cómo es posible que a mi hijo, en el Tribunal, salga que lo asesinaron? Y acá que mi hijo, mejor dicho, nadie lo mató”, se pregunta y se responde sin consuelo la mujer que lleva casi siete años pidiendo solo justicia por su hijo.

“Ellos sabían cuál era el fallo, por eso no se presentaron”, insistía su mamá.

Pero, la pregunta ahora es, si no fue Cárdenas, sino fueron Laura y Jessy, ¿Quiénes mataron 

a Luis Andrés?

Su madre respondió sin titubear, “ellas saben, (Jessy, y Laura) y el juez también sabe que ellas saben, las absolvió, no sé porqué. Ellas muy bien saben que a mi hijo me lo asesinaron, como lo sabe toda colombia... Y seguiremos luchando porque no dejaremos que la muerte de mi hijo quede impune, como están acostumbrados aquí. La corrupción no dejará que la muerte de mi hijo quede sin resolver”, sentenció.

Y está convencida de que estas jóvenes saben quién asesinaron a su hijo, “porque fueron las últimas en estar con mi hijo... Entre esas personas está”, indicó su madre.

La familia está unida, pese al desplome que esta decisión implica en sus vidas, pese al no tener respuestas por la muerte de su hijo. Pero su padre, Luis Colmenares aseguró que las acciones seguirán, y reconoció nuevamente que “ellas no mataron Andrés, aquí se tiene que llegar a determinar quién le causó la muerte, o quién lo ordenó”.

Para el padre de la víctima, las dudas no están resueltas; fueron muchas las escenas omitidas, fueron muchos los errores cometidos que la justicia no quiso ver, por ejemplo, “me tienen que decir qué pasó con la ropa de Luis. Porqué si él llegó con todas sus prendas completas a Medicina Legal y en el informe de la necrósica se detallan con tallas, y colores, eso nunca apareció, porqué la funeraria Gaviria hizo un proceso de estética en el rostro de Luis para que no se notara absolutamente nada de los golpes y las heridas que le causaron en su rostro”, se preguntó su padre. 

No es el final 

Si de algo están seguros los padres y familiares de Luis Andrés Colmenares, es que no dejarán impune la muerte de su joven hijo, cuya muerte ha divagado por seis años, tres meses y veintiún días.

Como si se tratara de una película de terror, cuyas escenas se realizaban en el parque El Virrey, de la ciudad de Bogotá. Ahí, en una de sus prolongadas esquinas ocurrió la muerte de Colmenares, el pasado 31 de octubre de 2010, cuyo cuerpo fue encontrado al día siguiente en el caño del parque.

Por su muerte, Jessy, Laura y Carlos Cárdenas fueron los primeros responsables, pero el 2014 Cárdenas quedó absuelto, “no tengo nada que ver ahí, y les quedará un poquito difícil encontrar pruebas, porque no existen”.

Para Jorge Colmenares, hermano de Luis, las pruebas son claras. Él tiene su escena del crimen, por lo que sostiene que la muerte de su hermano fue un asesinato, pues es imposible que su hermano muriera al saltar al caño del parque El Virrey.

“Ella se que queda acá mirando, y ve a mi hermano en el aire, y hasta ahí sabe ella, no escuchó un ‘páá’, nada, y es que un cráneo impactarse contra una pared, suena como un coco”, relató.

“Con el botellazo, queda tonto, que le remataron otro botellazo acá (señalando la parte de atrás de su cabeza) fue contundente”.

Para el hermano de Luis, de esa noche sí hay más testigos, “todos los que decían ser sus amigos, pero no sé si la ley del silencio vale tanto, no se dan cuenta que llevamos siete años sufriendo”.

Para él, Laura no estaba acostumbrada al rechazo, eso, “más que el exnovio de ella también estaba en esa fiesta, todo eso se mezcló y de pronto no lo querían matar, pero en una riña, llegó a un punto donde se excedieron, mi hermano estuvo moribundo, todo un día, solo, debajo de un caño, y muere”, esa es su hipótesis, esa la verdadera historia, según el hermano de Luis. 

Laura Moreno y Jessy Quintero, absueltas por el caso Colmenares

El juzgado 11 de conocimiento de Bogotá decidió absolver hoy a Laura Moreno y Jessy Quintero por la muerte de Luis Andrés Colmenares, el 31 de octubre del 2010 en el parque el Virrey. Esta decisión exime de responsabilidad a Laura y Jessy, cómo responsables por omisión, en el primer caso, y por encubrimiento, en el segundo, de la muerte del joven universitario.

El padre del estudiante, Luis Alfonso Colmenares, dijo: "No descansaré hasta que haya justicia en el crimen de Luis Andrés". La madre, quien salió de la audiencia al hacerse pública la decisión, comentó: “no comprendo a esta justicia colombiana”.

Este caso se ha convertido en uno de los más icónicos en tema judicial colombiano, llegando a ser tendencia día a día durante siete años en la opinión pública nacional.

Las “fiestas” de drogas, alcohol y sexo que acaban con la adolescencia

Colombia, 2006. En los medios de comunicación se daba a conocer un término que definía las reuniones clandestinas de los menores de edad en el país. Abarcaba titulares, y se volvía parte del dialecto que demostraba estos encuentros. Nacían las ‘Chiquitecas’.

Por: Aisley Moscote

Para entonces se sabía que muchos menores de edad asistían a casas que se encontraban solas, para tener juegos eróticos, y bailar de manera sensual, unos con otros. Alarmante.

Los años pasaron y al parecer las autoridades no tomaron las riendas de estos eventos que normalmente se realizaban en salones comunales, o espacios residenciales de distintas partes del país. Para el 2016, Bogotá, Cartagena, Cali y Cúcuta lideraban la lista de estas acciones festivas, pero en los dos primeros mese del año, Barranquilla entra en los nombres de las ciudades donde los niños se vuelven títeres de los vicios, drogas, alcohol y hasta el sexo.

Para agosto del año pasado, según un informe policial, dado a un medio de comunicación digital, en Bogotá se realizaban unas 15 ‘Chiquitecas’ cada fin de semana. En la capital del país, los puntos más vulnerables por estas situaciones siguen siendo: Chía, Cajicá, y Soacha.

El año pasado, para el seguimiento de estas actividades ilícitas, la Fundación Amigos Unidos denunció que los menores son víctimas de estos encuentros, muchas veces en presencia de mayores de edad, incluso de sus padres.

“Están expuestos a situaciones de riesgos, de alto riesgo. Al consumo de alcohol, inclusive alcohol adulterado, sustancias alucinógenas, y relaciones sexuales indiscriminadas”, expuso Ricardo Ruidíaz, director de la Fundación.

Enredados 

La libertad digital, esa es la primera puerta que muchos padres dejan abierta y por ahí entran todos los vicios y malas acciones de los menores, quienes amanecen en las calles del país, sin control ni permiso.

Ruidíaz acotó que son las plataformas digitales las ventanas por donde los menores cuadran los eventos, la asistencia, y en muchos casos las acciones que realizarán, como tomar, y tener relaciones.

Se programan entre los días jueves y sábados en horarios nocturnos, el alcohol es adulterado, se venden todo tipo de drogas, y ahí la adicción se convierte en un problema mayor. Muchos de ellos no pasan de los 18 años, no llegan a su casa en toda la noche o en todo el fin de semana. Los números de los menores en estas fiestas, sobrepasan los 500.

Se conoció, por Ruidíaz que los menores tienen hasta un “modus operandi” pues conocen las acciones y jornadas policiales, por lo que se citan en puntos como parques o zonas abiertas como centros comerciales y de ahí parten a otras localidades como Chía, donde aseguró más se perciben estas fiestas.

¿Y los padres?

Una de las causas que ha desatado toda esta problemática que involucra a la infancia del país, la falta de educación, valores en casa, las acciones de un padre, o madre donde se manifieste el respeto y las condiciones que el menor debe cumplir dentro del hogar. Esto no se da con frecuencia.

La pregunta está en el aire, parece que mucha gente no sabe qué pasa con la infancia y la adolescencia, otros parecen no querer voltear la mirada al desplome de generaciones, el futuro del país. 

Pero los que sí están trabajando sobre ese tema, son la Red de Padres. Conversamos con Angélica Claro, coordinadora de Red de Padres, quien expuso que los niños y los jóvenes se están enfrentando a retos asociados a las nuevas tecnologías, a la información que se maneja en la televisión, que todo es más rápido, y de fácil acceso.  Pero, ¿Son ellos los verdaderos responsables?, ¿Y los padres?, “Ellos (los padres) han dejado de hacer lo que les corresponde en muchos casos, no en todos; más en cuanto a la protección del niño, niña y adolescente. Estamos viendo que hay poco padres involucrados en la vida de sus hijos. No hay acompañamiento ni supervisión, no hay límites ni reglas en casa, no hay una relación amorosa, ni de confianza, ni de comunicación afectiva y todo esto termina deteriorando el crecimiento y formación del niño”, explicó.

Los adolescentes son vulnerables a todo lo que a ellos les parece “mejor”. Están expuestos ante las redes sociales que muchas veces les genera enemigos, envidia, y además les niega la garantía de estar a salvo. De una imagen pueden salir comentarios ofensivos. De un estado en alguna red social puede haber malas interpretaciones a las que ellos, en su corta edad no están preparados.

¿Qué hacer ante una generación que también se pierde entre los medios, la difusión y el sentido en el que llegan los mensajes? A caso ¿Son responsables o influyentes los medios de comunicación? ¿Deben los padres restringir estos accesos? “No se trata de restringir, sino que los padres acompañen, estén atentos, que eduquen en este tema. No se trata de prohibir y ya, sino todo lo contrario, que los padres aprendan con ellos, que si tienen computadores en casa adopten medidas para restringir el acceso a este tipo de páginas de manera continua”. Ahora, si lo medios de comunicación también son parte de este comportamiento en los menores, la experta apuntó que sí, y no solo en los jóvenes, sino en los adultos, pues “si el contenido de los medios de comunicación no fuera tan bueno en captar el comportamiento humano, las empresas no gastarían millones y millones de pesos en hacer publicidad o promoción a través de esos canales”.

¿Y la seguridad?

Se sabe que muchas de estas “rumbas” se hacen dentro de vecindarios, a puertas cerradas; en casas solas, o en salones comunales. Ahí la entrada de la policía se puede hacer solo con ayuda de las comunidades y los padres de los menores.

“Es responsabilidad de los padres primero que cualquier autoridad velar por la seguridad de sus hijos”, resaltó Angélica Claro , pero cuándo están en la calle, cuando se arriesgan a seguir a las masas, esos grupos de amigos que en su inocencia también se unen a estas fiestas, ¿Qué puede pasar?, Pues las tragedias pueden aparecer, la muerte puede llegar, así como le sucedió a David Felipe Álvarez, quien no logró cumplir sus 16 años, pues perdió la vida a la salida de una ‘Chiquiteca’, en agosto del año pasado. La historia se repitió en noviembre del mismo año cuando dos menores murieron luego de que la “fiesta” terminara en riña, en la localidad de Kennedy.

El año pasado, el alcalde de Chapinero explicó que luego de los recorridos  policiales donde se consiguen menores de edad o centros de fiestas exclusivos para ellos, se hace el procedimiento policial, y luego la Alcaldía hace un proceso administrativo por el uso indebido del suelo, ya que no puede haber discotecas o establecimientos nocturnos de venta de licor.

Las tragedias pueden convertirse también en un embarazo no deseado. Pues a esa edad los niños y adolescentes no están preparados para cumplir ese rol que desencadenará otros declives, emocionales, familiares, económicos y sociales.

Son el futuro, eso debe tenerse en cuanta para avocarse a resolver esta tragedia, porque la juventud se pierde en las drogas y otros vicios, los niños se involucran de más en las redes sociales, y con ellos una sociedad sorda, que voltea la mirada a esta realidad. Se puede estar perdiendo el país.

“El Estado le ha dado trato de quinta al crimen”

El caso no resuelto del silenciamiento por vía de las balas, del mártir del periodismo del Caribe colombiano, va camino a la impunidad, sus familiares temen que la justicia no castigue a los autores intelectuales.

Por: Hamilton Fuentes. 

Ya son casi 18 años,  de aquel  16 de septiembre de 1999, cuando un matón a sueldo ingresó por el pasillo de la cantina del hotel Los Cardones de Valledupar, ingresó hasta el patio del lugar en donde divisó a la víctima, y sin mediar palabras disparó contra la humanidad  de ‘Manzo’, con la certeza de un sicario profesional, entrenado para matar.  Guzmán Quintero Torres ‘Manzo’, como le decían sus amigos, compartía con  Oscar Martínez,  con el pretexto del cumpleaños, y con Edgar De La Hoz, dos de sus compañeros del periódico local, El Pilón, de donde era jefe de redacción.

El homenajeado buscó refugio en las habitaciones del hotel, pero todas se fueron cerrando y se escondió detrás de un palo de mango y De La Hoz, quedó paralizado en el lugar, según relatan los testigos del asesinato.

El sicario huyó en una motocicleta que aguardaba y testigos dicen que lo vieron ingresar al Batallón la Popa de la capital del Cesar.

Sus amigos quedaron inmóviles y sin capacidad de reacción detrás de un palo de mango para protegerse de las balas, segundos después corrieron hacia su jefe, él, en medio de la dificultad para hablar intentaba decir algo y su amigo de auxiliarlo en medio de la impotencia por no hacer mayor cosa, se escuchaban gritos en medio de la desesperación ¡llamen a la Policía, pilas una ambulancia! ¡Le dieron, lo tiraron! ¡Ay ve pobrecito, no merecía eso!

Nadie quería comprometerse en brindar los primeros auxilios, de repente apareció un hombre gordo y se le atravesó a un taxi, obligándolo a parar, el Samaritano con aspecto de provinciano y sus dos amigos tomaron al comunicador agonizante y lo echaron en la silla trasera del vehículo público y de inmediato salieron hacía el entonces Seguro Social.El experimentado conductor se abrió paso entre las motos y los vendedores ambulantes apostados a lado y lado de la calle 17, Martínez le pidió al chofer que acelerara lo que más pudiera  y le ordenó al chofer que se volara los semáforos. 

Durante el recorrido intentaron parar la sangre, pero cada vez perdía más sangre y se debilitaba. Cada segundo parecía una eternidad, ya en el parqueadero del Seguro ingresaron al herido con signos vitales.

¿Qué le pasó? Preguntó uno de  los médicos de turno, - un sicario le disparó en cuatro oportunidades respondieron, los tiros eran fulminantes, pero sus amigos pedían salvación.

De inmediato, uno de sus amigos buscó un teléfono público monedero y discó el número de Alcira Vitola, la esposa de Guzmán, no sabían como darle la noticia, y con voz entrecortada le dije “intentaron matar a tu marido”, me preguntó si era grave, no fui capaz de responder y colgué la llamada, cayéndome en el piso donde me sumí en el llanto, tal vez pasaron 15 minutos cuando ella llegó sobresaltada como si presintiera que no se iba a salvar, 

Una serrana que observaba la situación le dijo, “Ya paque llorai, con eso no se va a salvá”, ella la miró con profundo dolor, no le dijo nada, silencio sepulcral fue su respuesta y se quedó pensando. 

“Nos acostumbramos a la muerte, un muerto más solo es una cifra, nos volvimos indolentes al dolor ajeno. La vida no vale nada, en este pueblo de mierda”.

Atentaron no contra una persona, fue un atentado contra la libertad de expresión y de prensa.  Guzmán llegó a Valledupar, procedente del Carmen Norte de Santander, después de un Viaje que emprendieron sus padres, de origen Liberal, en medio de la violencia a mediados del siglo pasado, herencia que lo marcó de por vida para convertirse en un defensor de los Derechos Humanos de los pobres y vulnerables. Siempre ha defendió un periodismo ligado a los principios éticos, un trabajador incansable, esclavo, y comprometido, en la búsqueda de la verdad. Verdad que le costó la muerte, así lo manifestó la fallecida, Lolita Acosta, su gran amiga y maestra de letras.

Un contrasentido generó el asesinato selectivo de Quintero Torres, entre el gremio de comunicadores quienes debieron asumir la tarea en medio de las balas, pero que “no se silenció ante la arremetida de los grupos ilegales”, reflexionó Lolita Acosta,   antes de su muerte, testigo de la arremetida de los grupos ilegales contra los periodistas del Cesar y el Caribe.

El presagio de Yuri

Una semana antes Yuri Quintero, hermano de Guzmán, dice haber presenciado el fatídico momento en una pesadilla donde soñó que una tarde soleada había irrumpido en la sala de redacción y se lo había llevado a recordar momentos de infancia. Con el pretexto de llevarlo a comer helados lo saqué del periódico. Aquella tarde de domingo, tuve una retrospectiva de cuando mis padres nos llevaban a comer bolis en la emblemática Plaza. En el sueño, le dije: “Guzmán, te van a matar, tienes que irte, haz visto las últimas noticias, vete al menos por un tiempo, como aquella vez”.

La acorazonada coincidía con rumor que había corrido un mes antes en la ciudad de que iban a matar a un periodista, el gremio instauró una denuncia a la opinión pública para que se hiciera un estudio de seguridad, pero las autoridades no le dieron crédito a las advertencias, y poco hicieron al respecto por evitar la situación.

Las causas del asesinato

Guzmán Quintero fue de los primeros periodistas en dar a conocer la conformación de los paramilitares con el trabajo “Los Hijos de la Sierra”, publicado en el periódico El Heraldo, denuncia que le valió una sentencia de muerte.

El atentado estuvo antecedido por un exilio que tuvo que vivir después de la denuncia de la Serranía de Perijá, pero su obstinación y compromiso con la verdad lo llevaron a aceptar el puesto de jefe de redacción de El Pilón, a mediados de 1998, porque para la época  también asesinaron a una gran amiga de la familia y el crimen estaba reciente. Así es que su vocación de defensor de Derechos Humano lo llevaron a un viaje sin retroceso en la investigación, del asesinato de su colega Amparo Jiménez, directora de REDEPAZ, y en el registro, a través de un periodismo de denuncia, de la combinación de fuerzas para la implementación de un sistema criminal que arrasó con todo sin contemplación y sobre todo con lo que significara una amenaza para la implementación de un régimen del terror en lo que se conoció en estas tierras como el Valle del Horror, sus constantes denuncias le valieron el remoquete del ‘periodista guerrillero’, hoy que lo pienso, esa fue una sentencia, recuerda su hermano. 

Petición familiar

Yuri Quintero Torres le pidió  a la Fiscalía, que declare el  hecho como un crimen de lesa humanidad, “somos optimistas en cuanto a que este quinto fiscal que lleva el proceso, le ha puesto empeño y ganas a la investigación, pero también somos realistas en que el tiempo no le va alcanzar, quedan menos de tres años para que se cumplan 20 años, tiempo en el cual todo proceso judicial prescribe”, por eso hemos pedido al Fiscal  General de la Nación que declare el crimen de lesa humanidad, porque al igual que el asesinato de Garzón, el crimen de Guzmán cumple con los requisitos para ser considerado como tal.

Sin denuncias de robos en SITP, no habrá detenidos

No ha cesado. Al parecer a la delincuencia que pretender azotar a la ciudad capital no le teme a las acciones policiales, ni la planificación que se tiene contra las personas que suban a una unidad de autobuses a hurtar las pertenencias de los usuarios.

Por: Aisley Moscote.

Al contrario, la suma va en asenso, ya sumas unas 41 las unidades víctimas de robos, especialmente en horas de la noche, al sur de Bogotá.

La policía Nacional, enfocada en hacer seguimiento y tomando acciones ante estos hechos que se están generando de manera constante, hace requisas en horas de la noche, y se ha logrado atrapar, en las últimas noches a unas 12 personas. Sin embargo, son más las unidades donde estos sujetos, que según testigos no pasan de los 20 años de edad, suben, y se llevan hasta medicamentos, y otras cosas de valor de las personas que en su mayoría viene de trabajar.

Constancia criminal

En cinco barrios diferentes, donde destaca Chircales, localidad Rafael Uribe Uribe, cuatro hombres se montaron en un bus del SITP provisional, amenazaron con cuchillos y robaron ocho personas, la Policía logró capturar dos sospechosos pero como nadie denunció los ladrones y fueron puestos en libertad.

Las localidades de Puente Aranda, Fontibón, Kennedy, y Ciudad Bolívar son las más vulnerables.

La Policía de Bogotá invitó a la ciudadanía para que denuncie estos casos, además reiteraron que están ofreciendo una recompensa de hasta 10 millones de pesos para quienes brinden información de los delincuentes que roban en el SITP.

Las autoridades en Bogotá revelaron que en las últimas 24 horas se capturaron 12 personas en el marco de los operativos para evitar robos dentro de los buses de servicio público.

La Escuela de Cadetes José María Córdova abrió sus inscripciones

El Teniente Coronel Yesid Morales Marín, jefe de incorporación de la Escuela General de Cadetes José María Córdoba estuvo hablando con el Diario El Espacio y nos informó sobre el proceso de inscripciones a la institución.

Por: Alejandra Beltrán.

Lanzamiento del curso de las armas 2017-2

El día domingo se va a realizar el lanzamiento de este curso en algunos centros comerciales del país. En Bogotá se realizará en el Centro Comercial Gran Estación desde las 12:00 pm hasta las 7:00 pm en donde se estará presentando la banda de rock de la escuela y así  mismo estarán representantes de las diferentes decanaturas de las facultades explicando cada una de las carreras que están disponibles. En Barranquilla estarán en el Centro Comercial Portal del prado, Centro Comercial de la Cuesta en Piedecuesta, Unicentro en Tunja, Alkosto de Pasto, Único de Villavicencio, Unicentro de Armenia y Neiva y Plaza Mayor de Medellín. 

Requisitos

Las incorporaciones están dirigidas a los jóvenes bachilleres, hombres y mujeres, entre 16 y 21 años de edad. Se deben tener en cuenta requisitos como ser colombiano, no tener antecedentes judiciales, haber terminado su bachillerato y presentado las pruebas saber 11 Icfes, cuando se es menor de edad, se debe tener el permiso de ambos padres para poder ingresar a la institución. También deben ser solteros y no tener hijos.

Proceso de inscripción

La escuela funciona semestralizada, eso quiere decir que cada seis meses se abren las inscripciones para los interesados, el proceso que se está haciendo es para el 2017-2, los jóvenes entrarían a la institución en el mes de julio y estarán abiertas hasta el 26 de mayo.

Lo primero que se debe hacer es ingresar a la página web www.esmic.edu.co, allí se hace la preinscripción, al correo se les envía una contraseña con la cual se genera un recibo de pago para la inscripción por un valor de $332.000 y ahí empieza el proceso en el que se incluyen exámenes médicos, pruebas psicométricas, la prueba del polígrafo. 

Luego de someterse a esas pruebas y de quedar apto, se pasa a una segunda parte que incluye visita domiciliaria, prueba física de tierra y agua que la hacen en la escuela militar y un comité en el que se les hace una entrevista personalizada con la familia. La tercera parte es el comité de preselección y selección.

Beneficios

Al momento de graduarse ellos cuentan con la afiliación a sanidad militar, beneficios de los clubes militares, del aporte a vivienda el cual durante los 14 años se hace un ahorro y luego el estado le da un aporte para que se adquiera la vivienda. 

A los 25 años de estar trabajando con la entidad tienen los beneficios de la asignación de retiro.

Más información

En algunas ciudades hay delegados del Ejército, en la página web se encuentran los números para contactar a estas personas para recibir una mayor información sobre el tema. Para aquellos que estén en Bogotá pueden llamar al número 3115536924 y en la Costa Caribe para los departamentos del Cesar,  Bolívar, Atlántico, Magdalena y La Guajira se pueden comunicar al número 3213463743. 

Un factor importante para tener en cuenta es que los números y nombres de los delegados asignados para cada ciudad se encuentran en la página web www.esmic.edu.co es importante tenerlo en cuenta ya que hay algunas personas que dicen ser parte de la institución pero solo quieren aprovecharse de la situación y robar a los interesados. 

Buses del SITP, la guillotina de usuarios y conductores

La seguridad de los colombianos está aun más garantizada por el nuevo Código de Policía que se empezó a ejecutar el pasado 1 de febrero, pero esa garantía aún no se percibe por los ciudadanos. Y es que desde el inicio de año, las víctimas de hurtos, robo e incluso la muerte se han incrementado. Estás, en gran parte, se han generado sobre las unidades de transporte masivos.

Por: Aisley Moscote.

Los ciudadanos no sienten seguridad cuando toman un bus, y eso no equivale a la hora, ni el día, pues el hampa no tiene una “agenda” para cometer sus fechorías. A eso se le suma las pésimas condiciones en las que se encuentran las unidades, que no generan seguridad, y que muchas veces pierden el control, y con ello vidas.

Solo en estos dos primeros meses del año, unas 38 unidades del Sistema Integrando de Transporte Público (SITP), en Bogotá, y en los últimas semanas, unas tres unidades se han accidentado de manera violenta.

Sin seguridad

En horas de la noche, y a tempranas, cuando muchas de las personas salen a trabajar, los grupos salen a quitarle sus pertenecías. Uno de los últimos robos se desarrolló, en la calle 170, en la localidad de Suba, donde los delincuentes hicieron de las suyas, todos armados, según los testigos. 

Ante estas acciones, la policía ha reaccionado, pero según el coronel Óscar Velazco los ladrones saben los movimientos de los cuadrantes, pues muchas veces se posicionan en una zona alertada por las comunidades y estos salen a robar en otro punto, no resguardado por oficiales de la policía.

El centro y el sur de Bogotá es epicentro de los robos a estas unidades. En una sola noche dos unidades fueron víctimas del hampa. 

Los cuerpos de seguridad han implementado planes como “El Mochila” que consiste en revisar a los usuarios de los buses, pero muchos usuarios consideran que estas revisiones empiezan justo después que son robados en las unidades.

Así mismo está el declive de las unidades que ofrecen el servicio de transporte. Muchas de ellas están en ruinas, no reciben mantenimiento adecuado y no se sabe cuántas de ellas salen así a la calle.

Ayer, una unidad chocó contra un establecimiento de supermercado, ubicado en la localidad de Kennedy. Las versiones que se manejan hasta ahora, ofrecidas por el conductor de la unidad es que “venía en recorrido normal, sentí un dolor en el brazo derecho, perdí el conocimiento, cuando me di cuenta me estaban sacando inconsciente de la bodega”.

Reacción 

Ante la ola de atracos a los buses SITP en Bogotá, el Distrito anunció que se implementarán botones de pánico a los vehículos y se ofrecerá una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que ayude a desmantelar a las bandas que roban en el transporte.

Los botones de pánico en los vehículos, cuentan con un sistema de georreferenciación que le permitirá a la Policía ubicar y atender los casos de inseguridad en los vehículos. Los dispositivos estarán conectados con el Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), el cerebro de la seguridad en la capital, lo que permitirá a los uniformados obtener la información de los hechos de inseguridad en tiempo real.

Piden declarar crimen de lesa humanidad

Por: Hamilton Fuentes - El Espacio

El periódico El Espacio entrevistó, en exclusiva, a Yuri Quintero, hermano del periodista, Guzmán Quintero Torres, asesinado, la noche del 16 de septiembre de 1999, en plena instalación del sistema paramilitar en el Cesar.

Entregamos esta entrevista exclusiva del periódico El Espacio al hermano del mártir del periodismo del Caribe colombiano para que este documento aporte a la memoria colectiva de cómo se silenció el periodismo en la historia reciente.

El periódico El Espacio judicial entrevistó en exclusiva a Yuri Quintero, hermano del periodista, Guzmán Quintero Torres, asesinado la noche del 16 de septiembre de 1999, dentro de la fuente de soda del hotel Los Cardones de Valledupar, Cesar, cuando se encontraba, con dos compañeros de trabajo del Diario El Pilón, y en forma repentina fueron sorprendidos por un sujeto que venía caminando y accionó una arma de fuego quitándole la vida al comunicador.

¿Cuál es el nuevo viraje que ha tomado la investigación en el caso del asesinato de Guzmán Quintero? 

A propósito de la publicación del libro ¿Quiénes y por qué asesinaron al periodista?, a una crónica que se trabajo en Canal Capital - Después de 14 años, asesinato de periodista Guzmán Quintero sigue impune. Un año después, el quinto fiscal que llevó el proceso tuvo la valentía  y la  gallardía de atreverse a revisar lo que se denunciaba en el libro y lo que se denunciaba en el trabajo periodístico que se hizo en Canal Capital.

El vuelco en la

 investigación

Han llamado a indagatoria a Roberto Pico Hernández, un general que en esos momentos era coronel  y era comandante del batallón La Popa en Valledupar, la persona que ordenó el asesinato de Guzmán por parte de un soldado profesional del mismo batallón la popa. Igualmente han llamado a este uniformado, investigadores de la SIJIN que en el primer momento del asesinato son los que encubren la investigación y se encargan de manera inteligente y brillante de distorsionar y embolatar todas las pruebas, cosa que ha dificultado el proceso, y pues razón por la cual los 4 fiscales no se tomaron la tarea de investigar el trabajo periodístico del asesinato que estos investigadores de la SIJIN plantearon en ese momento hace 17 años, igualmente han llamado a una serie de personas civiles de Valledupar que colaboraran con las Autodefensas. 

¿Cómo se entera usted de que ha sido llamado el general retirado Pico Hernández a indagatoria? 

La Fiscalía pasó un informe de cómo iba el proceso, entonces por primera vez en estos 17 años se toma el norte de la investigación y se le presta atención a quienes realmente fueron los que asesinaron a Guzmán se atreve la Fiscalía a mirar otro ángulo. 

Para usted, ¿quién asesinó a su hermano?

A Guzmán lo asesina el Ejército, en cabeza del coronel de ese entonces, el comandante del Batallón la  Popa Roberto Pico Hernández, el es determinador, porque el trabajo periodístico que  desarrollaba Guzmán al que favorecía y al único que perjudicaba, en el buen sentido de la palabra, era a los militares del batallón La Popa que estaban haciendo un trabajo de establecimiento de la organización paramilitar en el Cesar.

¿Jorge 40 qué vinculación tiene con este caso? De manera directa Jorge 40 no tiene una vinculación, porque el trabajo periodístico de Guzmán en ese momento estaba enfocado a publicar las atrocidades que hacía el Ejército. allá en la Popa, porque el trabajo lo estaba haciendo de manera directa todavía el proyecto paramilitar no estaba implementado apenas estaba empezando, entonces, el Ejército del batallón la Popa le estaba abriendo los espacios. Mismo modus operandi y mismas circunstancia de modo y tiempo del caso del asesinato de Jaime Garzón y el periodista caldense, Orlando Sierra.

El proyecto paramilitar partía desde acá, desde la sede central de la capital, y pues había una arremetida contra los periodistas, recordemos que un año antes es asesinada en Valledupar la directora de REDEPAZ, la periodista Amparo Jiménez. Garzón es asesinado a mediados del mes de agosto y Guzmán es asesinado el 16 de septiembre, un mes después, lo que pasa es que por ser provincia, pues no nos miran ni nos dan la importancia que requieren estos casos que no le dan exposición a la Fiscalía no les da pantalla en buena forma. 

Guzmán fue, tal vez, el primer periodista que denunció los falsos positivos, ¿es eso cierto? Indudablemente, porque en el 95 Guzmán sube a la serranía del Perijá, donde se empieza a conformar los primeros grupos paramilitares en frontera con Venezuela al bajar de la sierra, Guzmán es abordado por el Ejército y es amenazado de manera directa frontal que no publicara esa nota, Guzmán trabajaba en ese momento para el periódico El Heraldo de barranquilla y era el corresponsal regional del Cesar, y pues, con la valentía que lo caracterizaba, pues él decidió publicarla y a los días tuvo que retirarse del periódico y salir de Valledupar.

Crónica de una muerte anunciada, después de la publicación, Los hijos de la Sierra en El Heraldo.

¿Qué hizo durante el tiempo que estuvo amenazado? 

Bueno Guzmán salió y estuvo un tiempo encerrado en la casa, luego salió de Valledupar y después de un tiempo regresó y fue llamado por el gobernador, en ese momento, Mauricio Pimiento, para conformar su equipo de prensa de la gobernación del Cesar, allí estuvo trabajando durante un tiempo, pero ese no era el oficio, a él no le gustaba esto, entonces, acepta trabajar con El Pilón y regresa nuevamente a hacer prensa, era su fuerte. 

¿Ustedes están reclamando que el crimen sea declarado de lesa humanidad? 

Le hicimos la petición  a la Fiscalía, que declare el  hecho como un crimen de lesa humanidad, somos optimistas en cuanto a que este quinto fiscal que lleva el proceso, le ha puesto empeño y ganas a la investigación, pero también somos realistas en que el tiempo no le va alcanzar, quedan menos de tres años para que se cumplan 20 años, tiempo en el cual todo proceso judicial prescribe, por eso hemos pedido al Fiscal  General de la Nación que declare el crimen de lesa humanidad, porque al igual que el asesinato de Garzón, el crimen de Guzmán cumple con los requisitos para ser considerado como tal. 

Se están ventilando nuevos escenarios, ya hay un general vinculado a la investigación. 

Eso es significativo, porque hubieron dos condenados como autores materiales que fueron chivos expiatorios.

¿Este nuevo viraje que toma la investigación no lo asusta, a usted, teme por su vida, ha recibido amenazas? 

En una oportunidad, algo  muy ligero en Valledupar, por el lado de la Gobernación, y en la campaña electoral del año pasado, no le di importancia, pero ahora que se viene esta arremetida de investigación contra los autores, las personas que realmente participaron en el proceso, siento algo de miedo, pero es el compromiso que tenemos con la familia, con el hermano, con el amigo, el compañero, pero he sentido mas miedo con la injusticia, con la falta de verdad, con la negligencia por parte de la Fiscalía, durante estos 15 años, estamos preparados para lo  que se venga.

Entregamos esta entrevista exclusiva del periódico El Espacio al hermano del mártir del periodismo del Caribe colombiano para que este documento aporte a la memoria colectiva de la historia reciente.

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